Internacionalizar no es solo traducir tu tienda online. Es rediseñar cómo piensas tu producto, cómo gestionas tus operaciones y cómo entiendes a tus consumidores.
En la sesión “Centralizar para escalar” del LogiCommerce Connect, Laura Ribes (Jané) y Miquel Martorell (Carmina Shoemaker) compartieron aprendizajes prácticos sobre cómo escalar una marca en mercados internacionales sin morir en el intento.
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Aunque suene contraintuitivo, el proceso de internacionalización empieza antes del eCommerce: empieza en el diseño del producto. Laura explicaba cómo Jané adapta carritos, tejidos y colores en función de las regiones.
En el sur de España, por ejemplo, los sacos deben ser más frescos, mientras que en Escandinavia triunfan los modelos acolchados y con manoplas.
Por su parte, Carmina Shoemaker –fabricante de calzado artesanal de lujo– ajusta sus colecciones a la demanda específica por país y ciudad. En Londres y ciudades financieras, el zapato formal predomina; en otras regiones se priorizan mocasines o modelos más casual.
Jané gestiona todas sus ventas online desde su almacén central en Cataluña. Carmina Shoemaker, en cambio, aprovecha cada tienda física como punto logístico, apoyándose en su fábrica de Inca, Mallorca, como nodo principal. Esta estructura descentralizada permite acelerar entregas y optimizar costes de envío a más de 110 países.
Ambas marcas comparten una premisa: centralizar procesos estratégicos, descentralizar cuando tiene sentido operativo.
Uno de los retos más repetidos: ¿Cómo fijar precios en múltiples países sin enredarse en diferencias fiscales?
Tanto Jané como Carmina han optado por mantener precios finales iguales en toda Europa, aunque el IVA y los márgenes internos varíen. Esto garantiza una experiencia homogénea al consumidor y evita conflictos entre canales, especialmente con los distribuidores físicos.
Para mercados como Estados Unidos, Carmina Shoemaker sí ajusta precios al alza por costes logísticos y fiscales. Y lo mismo ocurre con el transporte: el envío es gratuito en todo el mundo, pero el margen de beneficio se ajusta internamente según destino.
La internacionalización exige control: desde gestión de stock y devoluciones hasta la activación de campañas en redes por país y ciudad. Carmina Shoemaker gestiona todo internamente con herramientas específicas para segmentar campañas por ubicación y tipo de cliente, de la mano de LogiCommerce.
Jané utiliza Amazon como canal para productos de ticket bajo, como accesorios o textiles, y también como laboratorio para explorar nuevos mercados, como Bélgica. Carmina Shoemaker, sin embargo, ha decidido no vender en marketplaces generalistas como Amazon para proteger su posicionamiento premium.
En cuanto a marketing, ambas marcas trabajan con influencers: micro para conversión y macro o celebrities para notoriedad. Pero con una clara estrategia de control: todo contenido se aprueba previamente, y se valora el riesgo reputacional al elegir colaboraciones.
Sobre sostenibilidad, Jané empieza a estudiar estrategias de economía circular para carritos que se usan solo unos meses y que muchas familias revenden. Carmina Shoemaker, en cambio, ya tiene un sistema de reparación que permite a sus clientes reutilizar zapatos de hace décadas, enviándolos desde cualquier parte del mundo.
Además, ambos coinciden en que el contenido orgánico (como blogs optimizados para SEO) es fundamental para posicionarse y captar tráfico sin depender solo de publicidad.
¿La gran conclusión? Internacionalizar requiere estructura, estrategia, y herramientas que te permitan gestionar la complejidad sin perder el control. En LogiCommerce, ayudamos a marcas como Carmina Shoemaker a escalar su eCommerce internacional sin replicar tiendas por cada país, unificando stock, catálogo, idiomas y monedas desde una única plataforma centralizada.
👉 Si tu marca está lista para expandirse, hablemos.
