¿Qué ocurre cuando una plataforma con 25 años de historia en comercio electrónico decide replantear cómo debe ser realmente un SaaS para marcas que venden online?
Esta fue la pregunta implícita que planteó Màrius Rossell, CEO y fundador de LogiCommerce, durante su charla en The Last of SaaS en Barcelona, donde hizo un recorrido por la evolución del sector y explicó por qué el modelo actual requiere una nueva forma de pensar.
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Cuando LogiCommerce nació en 1999, no existía Shopify, no existía Magento, ni siquiera existían algunas de las plataformas open source que hoy damos por sentadas. El término SaaS tampoco formaba parte del vocabulario tecnológico: en aquel momento se hablaba de ASP (Application Service Provider).
Pero el concepto era el mismo: ofrecer software online, sin instalaciones, con actualizaciones centralizadas y mantenimiento incluido.
Es decir: LogiCommerce ya era SaaS antes de que SaaS fuera SaaS.
Durante estos 25 años, Màrius ha visto cómo el comercio electrónico se ha ido transformando, cómo han surgido plataformas globales y cómo el sector ha ido arrastrando una serie de problemas estructurales que afectan directamente a la rentabilidad de las marcas.
A pesar de toda la evolución tecnológica, el mercado continúa repitiendo los mismos patrones:
Licencias, comisiones, Plug-ins, desarrollos a medida, integraciones externas… La suma de estos elementos termina afectando al margen operativo de las marcas e impide destinar presupuesto a áreas estratégicas como marketing o expansión.
La mayoría de soluciones del mercado nacieron pensando en modelos B2C. Con el tiempo han añadido módulos, add-ons o parches para cubrir B2B, pero no existe una integración real que permita gestionar B2C y B2B con el mismo criterio, en un único Back-end y sin fricciones.
Muchas plataformas SaaS funcionan como entornos cerrados, con poca flexibilidad para personalizar procesos, conectarse a sistemas externos o escalar sin límites. Cuando las marcas necesitan libertad, suelen verse obligadas a migrar a entornos open source, perdiendo las ventajas del SaaS.
Este análisis llevó a LogiCommerce a plantearse una pregunta clave hace ya varios años:
¿Cómo tendría que ser una plataforma SaaS moderna si realmente resolviera los problemas reales del comercio electrónico?
La respuesta tomó forma en 2018.
Tras dos generaciones previas, LogiCommerce evolucionó hacia una tercera arquitectura construida sobre varios pilares:
Pero antes de llegar a lo técnico, hay un aspecto clave que Màrius explicó con especial énfasis.
El BackOffice de LogiCommerce funciona como un sistema de ventanas similar a un Mac o Windows:
No está diseñado solo para equipos técnicos, sino para personas que gestionan un negocio online en su día a día.
Y es ahí donde entra una de las funcionalidades más potentes —y más desconocidas— del mercado: la multisede y la segmentación avanzada.
LogiCommerce permite configurar tantas sedes como sea necesario (Barcelona, Madrid, París, Nueva York…), y asignar automáticamente cada cliente a su sede en función de:
Esto permite:
Sin necesidad de múltiples tiendas ni estructuras complejas.
Todo desde un único BackOffice.
Para explicar la arquitectura Headless, Màrius utilizó su metáfora favorita: el cubo de Rubik. En un cubo, la parte interna —el core— mantiene la estructura y controla todos los movimientos. Las piezas externas se pueden mover, intercambiar o reorganizar sin afectar al sistema interno.
Eso es LogiCommerce Headless:
Sin embargo, LogiCommerce no se quedó ahí.
Mientras que el Headless tradicional obliga a construir todo el frontal desde cero, el modelo híbrido de LogiCommerce ofrece:
Es Headless para quien lo necesita, y SaaS “listo para usar” para quien busca eficiencia.
Uno de los ejemplos que Màrius compartió fue el caso de Carmina Shoemaker, donde el configurador permite millones de variantes entre:
Pese a la complejidad, el sistema mantiene:
Todo funcionando de manera nativa dentro de LogiCommerce.
Durante la charla, Màrius mostró también algunas marcas que trabajan con LogiCommerce en ambos modelos, muchas de ellas gestionando:
Un enfoque unificado que evita arquitecturas duplicadas y reduce drásticamente el coste operativo.
La charla cerró con una idea central:
Las marcas necesitan plataformas que no impongan límites.
Que acompañen su crecimiento en lugar de frenarlo.
LogiCommerce nació hace 25 años como SaaS. Hoy redefine lo que SaaS debería ser: flexible, híbrido, potente, preparado para B2C y B2B, y con un BackOffice unificado que permite gestionar todo desde un único lugar.
Si quieres descubrir cómo funciona, puedes solicitar una demo al equipo de LogiCommerce.
